Arqandina · El Portal Peruano de Arquitectura

En este blog publicaremos exclusivamente comentarios, observaciones, impresiones y artículos que nos son enviados por colegas arquitectos dispersos en diferentes partes del globo. Es la copilación de lo que puede significar un aporte a la amplificación de la visión de la arquitectura mundial en estos tiempos de globalización.

domingo, febrero 19, 2006

Desde Perú:

La urbanidad del Urbanismo popular en Lima

A fines de los sesenta, John Turner difundió internacio-nalmente, sus reflexiones en torno a las experiencias del urbanismo marginal en Lima. En esta ciudad, una cada vez más extensa área era realizada mediante la autogestión y la autoconstrucción. Ese proceso se había iniciado prácticamente después de 1940. Sus antecedentes eran de un lado una cultura basada en el sentido gregario colectivista y la reciprocidad heredados de la antigüedad andina y prolongado en las comunidades y ciudades indígenas. De otro lado, la condición de país dependiente e incapaz de satisfacer las expectativas de su población por un Estado débil, interesado en aprovechar la capacidad de la población para "resolver" sus demandas vitales en la ciudad.


* En la foto: Laguna artificial en Parque Zonal "Huáscar" en Villa El Salvador

En 1971 Villa El salvador, como en su momento Ciudad de Dios, es la barriada que nace con el auspicio gubernamental luego de la reubicación de los primeros invasores en un árido y alejado arenal al suroeste de Lima.La diferencia era el clima político que se vivía en aquél entonces: una dictadura militar iniciada en 1968, de acento populista y nacionalista, para la cual Villa El Salvador constituía el desafío y la confrontación al discurso beligerante de sus ideólogos más progresistas reunidos en el SINAMOS, el Sistema de Apoyo a la Movilización Social.

Es en ese contexto ideológico político que se planea la creación de la CUAVES , Comunidad Autogestionaria de Villa El Salvador, lo que podría llamarse a la postre el paradigma del urbanismo de la autodenominada Revolución Peruana.Más allá de las vicisitudes político ideológicas posteriores, que en el Perú han asumido el cariz del total colapso de los partidos políticos de todos los matices, Villa El Salvador ha sabido mantener su dosis de utopía, algo que fue su razón de ser desde sus prístinos y aurorales días.Sin imaginar su trascendencia, Miguel Romero Sotelo autor del diseño urbano, respondió a las demandas de los tecnócratas políticos para concebir un diseño que favorezca la organización y participación de la población.

La insólita escala de las principales avenidas que estructuraban el asentamiento respondían a la exigencia de lo monumental del espacio público, no podemos precisar sus objetivos precisos. El carácter productivista del asentamiento se aseguraba mediante la ubicación del parque industrial, hecho realidad en los plenos noventa, dejando de lado el recurrente esquema de ciudad-dormitorio. Finalmente el amplio conjunto de equipamientos colectivos que reservaron sus áreas para el futuro, van haciéndose paulatinamente realidad pues nunca se arrió banderas, ni en los momentos más oscuros del violento dogmatismo de Sendero Luminoso, expresado en el asesinato de Moyano, la "Madre Coraje", símbolo paradigmático del asentamiento convertido en Distrito y acreedor del premio internacional Príncipe de Asturias.

Con el nuevo milenio, Villa El Salvador va más allá de la subsistencia, va en busca de la existencia misma, con calidad. Por esa razón apuesta por el medio ambiente, mediante las lagunas de oxidación que reciclan las aguas servidas y abastecen al riego, indispensables para cualificar sus espacios públicos, para sembrarlos de verde. Así, las monumentales avenidas se van convirtiendo lentamente en firmes ejes de arbustos que con el tiempo obtendrán la robustez que marcará significativamente la traza ya paradigmática del asentamiento y proyectará en el espacio la impresionante perspectiva.

Los dos parques zonales, ese equipamiento colectivo creado en la misma década del setenta, le dan por ahora al distrito la concentrada porción de verde.Es precisamente en el Parque "Huáscar" donde el Municipio Metropolitano ha inaugurado recientemente la laguna artificial y ha creado un estupendo escenario combinado para el deporte, el paseo en lancha, el pic nic, el descanso y la contemplación.

Por un pago mínimo, el modesto y orgulloso villasalvadoreño puede disfrutar una merecida recreación de calidad.A sesenta años del surgimiento del urbanismo popular en Lima, las evidencias de una democrática urbanidad van señalando el itinerario y las huellas de la heroica creación de la silenciosa revolución peruana.

Villa El salvador, enero del 2006.

José Beingolea Del Carpio
Arquitecto FAUA-UNI. Director del grupo ARQANDINA


domingo, febrero 12, 2006

Desde España:

Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla
Sevilla y el consumo turístico de la ciudad



La experiencia de la ciudad desde Sevilla presenta muchas vertientes. Una de ellas tiene que ver con la cultura del consumo, que lo impregna todo, envolviendo como no, a una de las muchas ciudades históricas del sur de España, cuya ocupación se remonta a la antigüedad, habiendo sido visitada por cartagineses, fenicios, romanos, árabes y cristianos del norte peninsular. Como resultado de esta confluencia de culturas, Sevilla es heredera de un conjunto de tradiciones, como de monumentos y espacios urbanos que convierten a la ciudad en espacio común de visita para propios y foráneos.

Hoy la demanda por el consumo de este patrimonio tangible e intangible, hace de Sevilla uno de los referentes obligados de las oficinas turísticas del orbe. Ejércitos de turistas de diversas nacionales se acercan a la capital hispalense para vivir la experiencia urbana desde la capital de Andalucía. El consumo masivo envuelve la ciudad y el turista se hace un espacio para circular por los rincones de la ciudad, donde el idioma, el calor o los horarios restringidos es lo de menos. Siempre habrá un coche o carroza tirado por dóciles caballos y jinetes solícitos, para darles una vuelta por la ciudad.

Aunque se vive como en cualquier ciudad malestares sociales, produciéndose marchas y plantones que siguen distintos móviles (protestas del sector agrario, portuario, estudiantes en contra de la nueva LOE, Ley de Educación o antes por el retiro de España de Irak) y que, generalmente coinciden en la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento o en el Palacio de San Telmo, sede del gobierno andaluz. No obstante este clima que se vive de tanto en tanto, la ciudad no pierde el orden y control en el calendario turístico anual, en el que se incluye el patrimonio intangible sevillano formado esencialmente por sus festividades (procesiones romerías), así como sus ferias. Algunas de estas festividades que se viven como grandes encuentros sociales donde converge la ciudad entera, produciendo mayor revuelo que cualquier pequeña protesta que nunca se comparará con el despliegue logístico, incluido de seguridad, para estas fiestas que paralizan la vida cotidiana, que ya es propensa a parar cuando menos se presenta una oportunidad.

La Feria de Abril, una de estas ferias anuales, trastoca absolutamente el orden cotidiano. El sistema de transporte altera sus rutas y horarios durante una semana completa. En torno al edificio de Juzgados, los sevillanos y sevillanas con sus atuendos tradicionales, algunos con guitarra y cajón en mano esperan pacientemente en coloridas filas su turno para abordar el bus que los dejará directamente en el Recinto Ferial. Un tinglado construido con estructuras desmontables y exclusivamente para esta semana de luz, color, música y baile, donde todo sevillano ha estado seguramente al menos una vez en la vida, hasta la semana siguiente, harto de fiesta y casi siempre después de algunos litros de manzanilla, rebujito y otras combinaciones etílicas, compartidos con los amigos en las interminables casetas que forman esta ciudad virtual y real. Por supuesto, el turista no puede faltar, siendo frecuente ver alguno intentar un paso de sevillana, flamenquito y ritmos propios de la región.

El centro es el espacio esencial del turismo, donde perviven los iconos arquitectónicos: la Torre del Oro, la Giralda o Catedral, la Plaza España, las murallas almohades, entre otros. Aunque el centro ha sufrido muchas intervenciones todavía se respira ese encuentro de culturas que han dado origen a la ciudad: el arenal, la alfalfa, la Puerta de la Carne, el barrio de Santa Cruz o la judería espacios tan típicos de Sevilla han sobrevivido a los siglos y hoy es imposible transitar por estos sitios sin encontrar las caravanas multiculturales paseando por sus rincones. El turismo se expresa y se vive desde diferentes medios. Además del paseo a pie, diferentes embarcaciones surcan el Canal Alfonso XII, al igual que el Sena en Paris, cuyo recorrido atraviesa la ciudad, desde el Puente del V Centenario hasta la Cartuja y el recinto de la Exposición Universal del 92. Para quienes lo prefieren hay buses tour que realizan paseos más allá del casco histórico de la ciudad o paseos en triciclo por los extensos jardines del Parque Maria Luisa.

En su entorno, la ciudad vive el pulso actual: el shoping, las autopistas, los centros comerciales que llegan a sus pueblos inmediatos, los cuales forman parte de la ciudad en un proceso de conurbación, donde la especulación inmobiliaria avanza inexorablemente por aquellos parajes de la provincia sevillana, ayer bucólicos como el Aljarafe, hoy inundados de edificios, superficies comerciales y asfalto. De a pocos este dinamismo del mercado va envolviendo también el centro donde no faltan las galerías y superficies como el Corte Ingles, franquicias, multicines y demás. Todo lo que produce un encuentro no sólo de culturas sino también de consumos, donde el turístico tiene un lugar destacado.

Pero el turismo ha significado por otro lado, un motor importante para el desarrollo urbano de Sevilla. El gran acontecimiento que tuvo hace poco más de una década: la EXPO SEVILLA 92, uno de cuyos objetivos fue mostrar la ciudad hispalense al mundo y fomentar con ello el turismo, significó un punto de inflexión para la ciudad, construyéndose nuevas infraestructuras y revitalizando la urbe. Un buen ejemplo de esto fue la edificación de la Estación de trenes de RENFE, el sistema de ferrocarriles de alta velocidad AVE, que permitió unir Sevilla y Madrid en tres horas. El complejo de la exposición del 92 es hoy un complejo empresarial y tecnológico.

Por su parte, la administración pública en la última década, ha invertido dinero considerable en proyectos de restauración, con el fin de utilizar edificios históricos como sus sedes y que ha venido a incrementar la oferta turística patrimonial: El Hospital de las Cinco Llagas, que ha devenido en sede del Parlamento de Andalucía o el Palacio de San Telmo, sede del gobierno andaluz. Redondea este panorama, la contribución de prestigiosos arquitectos españoles a la oferta turística arquitectónica, dejando su impronta en la imagen urbana sevillana: Rafael Moneo con el Edificio de la Previsión Española, Santiago Calatrava con los puentes del Alamillo y La Barqueta.

Hoy, los sevillanos están comprometidos con la salvaguardia de sus monumentos, tanto como del patrimonio urbano, en aspectos como su perfil y escala Saben que entre otras cosas, de eso depende la afluencia de los visitantes y el éxito de una ciudad turística por vocación. Existe consenso y que es tradición a la vez, y que se remonta a tiempos cuando se terminó de edificar la Catedral, que ningún edificio podía tener mayor altura que la Giralda. Hoy, es voz común el despropósito del proyecto por construir una torre próxima a La Caruja, que herirá gravemente el entorno urbano.

Así pues, turismo y patrimonio arquitectónico/urbano están unidos en el devenir de la capital de Andalucía. La experiencia de Sevilla es en buena medida una experiencia turística y que no escapa a ningún visitante, cualquiera sea su procedencia y sus objetivos en la ciudad sevillana, donde siempre habrá un coche esperando darle un paseo.

Sevilla, 30 de Diciembre del 2005

Isaac D. Sáenz
Arquitecto UPRP, Lima, realizo su Maestria en Historia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la actualidad su Doctorado en Historia en la Escuela Tecnica Superior de Sevilla.
Desde Francia:

Qué está pasando en Francia



Hace unos días hablaba por teléfono con un gran amigo peruano sobre los eventos que hemos vivido estos últimos tiempos en Francia, y se siguen viviendo pero de una manera más calmada. Como ustedes han podido ver en la televisión o mejor dicho, en las televisiones, Francia estaba en llamas… ¿Y dónde pasaba esto ? ¿en la torre Eiffel? ¡No!, esto pasaba en los barrios periféricos “pobres”, donde la mayoría de alojamientos son edificios de interés social, y la población que los habita actualmente, en su mayoría son extranjeros.

Uno de los principios del orden social francés es la integración de todos los ciudadanos a la sociedad francesa. Esto pasa por el trabajo, la educación, la salud, el alojamiento, la cultura y otras cosas más. Les propongo que veamos dos elementos importantes de integración, a saber: el alojamiento y la educación.

Los alojamientos en estos barrios (la banlieue) son colectivos, es decir edificios que pueden tener entre 5 pisos y mas de 20, los cuales fueron construidos en los años 60. Se llegó a construir hasta 250,000 alojamientos sociales por año, pues había que dar techo a una parte de la población francesa que no tenia alojamientos con un mínimo de confort, y también a la población extranjera, en su mayoría magrebí que llegaban en busca de trabajo y como mano de obra.

Estos barrios periféricos son construidos obedeciendo las normas de confort de la época, y sobre todo responden a la realidad del momento: dar alojamiento a los que no tienen. Según estos principios podemos decir que el objetivo se cumplió. En esta época la economía francesa estaba en pleno desarrollo, había trabajo para todos. Francia vivía les “Trentes Glorieuses” los treinta gloriosos años de auge de la economía francesa donde participaron los magrebis, y otros extranjeros junto a los franceses. Las relaciones sociales, de vecindad existían de manera diplomática pero sin mayor conflicto; al menos aparente. Pero los años pasan y el primer shock petrolero golpea la economía mundial, la crisis económica comienza a hacerse sentir y llegamos a los años 80 donde ya existía un malestar, pues no había trabajo para todos, la primera generación francesa de hijos de inmigrantes están en edad de trabajar pero no tienen calificación profesional, en la escuela el fracaso de parte de esta población se hace sentir y los alojamientos están degradados por el tiempo y por la falta de mantenimiento que casi no existió.

Los síntomas de este malestar se hacen sentir en la revuelta urbana de Minguettes en la ciudad de Lyón, en 1,981. ¿Y quienes participan? Jóvenes, en su mayoría hijos de inmigrantes nacidos en Francia es decir franceses pero… de origen argelino, marroquí, tunecino; llamados comúnmente “árabes”. También los jóvenes de África negra llamados “negros”. Yo me pregunto, pero estos jóvenes nacieron en Francia, se educaron Francia, ¿no son franceses?... En la mentalidad de la gente común y corriente, siguen siendo extranjeros del país de sus padres, de sus abuelos. Frente a esta realidad, ¿en dónde quedó la famosa frase de la integración de todos los ciudadanos a la sociedad francesa? Pienso que este concepto puramente teórico es un producto de la razón que viene de muy atrás.


CONCLUSION PARCIAL

¿Podemos decir que Francia ha fracasado en la integración de diferentes comunidades de inmigrantes por no haber sabido aceptar, respetar y legitimar el multiculturalismo que representan?

La educación, en principio, la escuela, es el lugar donde existe los valores republicanos de LIBERTE-EGALITE-FRATERNITE = LIBERTAD-IGUALDAD-FRATERNIDAD. Estas palabras las podemos leer en las fachadas de todas las escuelas francesas, donde niños franceses de origen y de adopción, y niños extranjeros las frecuentan. El rol principal de la escuela es de compartir y enseñar los conocimientos a los alumnos, sin distinción de etnia, de color, ni de religión pero respetando los valores republicanos, uno de los mas importantes la laicidad.

Podríamos decir que es el lugar donde existe “la fuente del saber”, esto fue hace un tiempo. Actualmente la escuela francesa es buena, pero depende de dónde esté situada, las que se encuentran en estos barrios periféricos sufren de muchas carencias y problemas, tanto de parte de los profesores como de los alumnos. Éstos consideran que la escuela no les aporta nada, y los profesores se sienten no respetados. Tanto unos como los otros no se sienten valorizados y los programas no responden a las necesidades actuales.

Antes la escuela permitía “salir adelante” y se podía avanzar social y económicamente, ahora en este contexto de falta de respeto por el profesor donde un alumno le dice: “tú no eres nadie, mira el sueldo que tienes, es una bicoca”, en este contexto no se puede trabajar con tranquilidad.

Una amiga profesora me decía que antes la escuela representaba una protección para algunos escolares ahora esa protección no existe, porque la violencia externa la ha invadido, si a esto sumamos la falta de autoridad de los padres, tenemos como resultado que la escuela no es más “una fuente del saber”, pero es el lugar donde se aprende a organizar, a jerarquizar y a analizar.

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También hay un problema de igualdad pues todos los niños no son iguales. Una observación que vengo haciendo desde hace unos años pues trabajo en escuelas primarias, es dónde se aplica el principio de discriminación positiva. Lo observo desde hace 10 años. ¿Cómo se manifiesta esto? Dando más créditos para realizar actividades extra-escolares, tener menos alumnos por clase, y tener profesores suplementarios para ayudar a los escolares en dificultad. Si lo vemos superficialmente es correcto, pero si profundizamos un poco, nos damos cuenta que a estos alumnos, a estas escuelas se les da “ayuda económica” pero en su perímetro, no se les ayuda a integrarse, los niños no se sienten como todo el mundo, son diferentes, sus resultados escolares son bajos. Por supuesto que hay buenos alumnos pero ¿cuántos? Los dedos de la mano son suficientes para contarles; el paso a la secundaria ya es un problema pues no tienen el nivel escolar requerido.

Si la igualdad existiese no se hubiera necesitado de aplicar el principio de discriminación positiva, la cual legitima ya, una discriminación, además, la no integración de estos escolares a la sociedad francesa, ya que sus padres no están integrados. Podemos decir que la igualdad no cumplió su rol en la escuela francesa. ¿Podemos decir que el rol de integración de un número que sea francés y se sienta extranjero (como ellos mismo lo dicen “soy árabe”) es el fracaso de la no integración de este riquísimo mosaico de culturas que vienen enriqueciendo la nación francesa?

El primer ministro en su presentación del “plan de igualdad de posibilidades” dice: “Nuestra ambición es que cada uno encuentre su lugar en la Republica” ¿Por qué? Porque la Republica ya no puede responder o asumir a los valores de LIBERTAD-IGUALDAD-FRATERNIDAD? ¿Y ahora somos nosotros los ciudadanos comunes y corrientes quienes tenemos que hacerlo?


CONCLUSION FINAL

La razón dice que se debe integrar a los extranjeros, pero la realidad nos demuestra que no hay integración. Podríamos preguntarnos ¿qué quiere decir ser francés en el momento actual? ¿Quién es francés?


Dalila Flores Rojas
Arquitecta peruana UNI, reside en Francia desde 1982, ha trabajado en proyectos sociales en la periferia de Paris y en programas de difusion de la arquitectura y urbanismo para las escuelas de Paris.En el 2005 ha participado en un proyecto de urbanismo en Grenoble.
Desde Alemania:

Petrificar los recuerdos
El Monumento en Memoria de los Judíos Asesinados de Europa



"No hay nada en el mundo que fuera tan invisible como los monumentos" advirtió el escritor Robert Musil en 1927. Si algo podemos vislumbrar, el proyecto del arquitecto Peter Eisenman es un monumento de otro género: ya su mera extensión de casi veinte mil metros cuadrados así como su textura penetrable parecen haber superado el peligro de volverse objeto de indiferencia y olvido. Sin embargo, la indolencia, en casos, tiene lugar en un nivel más sustancial.

Al inicio nos encontramos con la difícil pregunta si un monumento nacional -el primero en la República Federal de Alemania- sería una forma idónea para conmemorar el holocausto. ¿Puede haber gesto arquitectónico o artístico alguno que represente el abismo del terrible sufrimiento y exterminio de millones? Los conflictos surgieron sobre cuestiones estéticas y sobre problemas de identidad: ¿para quién es el monumento, para los descendientes de los culpables o para las víctimas?, ¿a quién se recuerda?. En todo caso, ¿se justifica el gasto de 27,6 millones de euros del presupuesto federal?.

El debate ha alcanzado tonos polémicos y vergonzosos, este discurso político histórico tomó desde la primera iniciativa privada hasta la inauguración, 17 años. Algunos sostuvieron la idea un tanto teorizante de que la discusión en sí, ya había sido la mejor parte del monumento.

El Parlamento Federal Alemán decidió en 1999 la construcción del inmenso conjunto de 2711 estelas de hormigón tintado en gris en un plano ondulante. Una idea vuelta en piedra se inscribe en el mapa de la capital reunificada, justo al lado de la Puerta de Brandemburgo y en las cercanías de la nueva sede de gobierno. Así, la República desea asumir visiblemente la responsabilidad histórica y poner de manifiesto lo central de este legado para el país. Compartimos algunas voces críticas y el temor de que la edificación de un monumento pueda significar poner punto final al asunto. Entre las propuestas había la alternativa de crear un centro de documentación e investigación sobre la historia del holocausto junto con un Genocide Watch Institute como puesto de alerta para el presente. De ese modo se hubiese mantenido abierta la forma de conmemorar. La cuestión de la culpa nacional hubiera tenido que ponerse cada vez de nuevo, la memoria no sería cimentada en el espacio en forma definitiva.

Desveló Musil la condición paradójica de los monumentos que, destinados a llamar la atención, "al mismo tiempo son impregnados por algo contra la atención, y ella corre de éstos como gota de agua en una superficie oleosa". Sólo en el sentido literal se puede observar este fenómeno en la obra de Eisenman cuando llueve. El monumento de hecho ha sido impregnado, no contra la atención, pero contra la inscripción. Aunque el arquitecto no deseaba proteger la superficie de las estelas contra las pintadas populares, han sido tratadas con un procedimiento anti graffitti. Esto fue causa, a la vez, de otra controversia: la química anti pigmento vino de una empresa vinculada a la firma que produjo el gas letal para los campos de exterminio nazis. Se tuvo que comprender las serias dificultades para encontrar una empresa grande o un terreno en Berlín que no muestre las heridas del pasado.

El artista Richard Serra que se retiró del proyecto lo llamó una intersección entre De Chirico, Kafka y la muerte. El carácter de la obra que enfrenta la noción misma de monumento permite una libertad estética de interpretación, y a pesar de la masa enorme de concreto deja algo de la incertidumbre tan necesaria. Renunciando a cualquier tipo de simbolismo, Peter Eisenman dice de manera lapidaria que las estelas significan "nada". Como compromiso se ha combinado el campo de estelas con un espacio subterráneo de información sobre la evolución hacia el holocausto y el proceso de exterminio de los judíos europeos. A pesar de ser muy pequeño, este museo logra crear una contraparte legible al campo de estelas enigmáticas. Por lo tanto parece consecuente que se intenta mantenerlas sin mácula, como inmensas páginas en blanco que no pueden ser inscritas ni leídas. Por debajo de ellas, en cambio, existe un lugar dedicado a leer y reflexionar. Así se mantiene vivo el balance entre sentir y recordar activamente.

Desea el arquitecto que se sienta su obra de arte con todo el cuerpo. Le da igual qué exactamente se sienta, no obliga a nadie a pensar en el genocidio. ¿Pero, qué sucede si el monumento es usado completamente fuera de su contexto histórico como si fuese un parque de juegos o parte natural del inmobiliario urbano? Las costumbres de muchos de los visitadores se reflejan ya en los letreros que dicen entre otras cosas que está prohibido pasar con skateboard, saltar de estela a estela, gritar, usar instrumentos musicales, tomar el sol encima de las estelas en traje de baño. El juego del escondite, el eco de los gritos, los celulares, los escolares haciendo picnic y probando su coraje encima de los bloques: ¿Privan al monumento de su mensaje más profundo o recién le imprimen un sentido, y es en ese contexto vivo donde el monumento comienza a hablar?

En su primera visita un mes después de la inauguración, Eisenman se mostró contento con la atmósfera alegre. Sin duda la especie de land-art urbana atrae a mucha gente que por el tema en sí no hubiese venido. Pero convierte al memorial por momentos exclusivamente en un lugar del presente, un lugar profano y normal que imposibilita la sensación extraña, perturbadora que se persiguió. Para la contemplación hay que volver temprano en la mañana, bajar por el suelo inclinado hasta el centro de la cuadrícula donde las estelas son más altas y hacen desaparecer a la ciudad en la misma medida que vamos desapareciendo. Algunos intérpretes hablaban de que recorriendo el laberinto de las estelas se produzca el sentimiento de irritación existencial que evoque las angustias en los campos de concentración. A mis ojos, por el contrario, tan sólo en la imposibilidad de tal reproducción abstracta puede darse algo de comprensión.

Se ha titulado al monumento con la palabra Denkmal - sitio de recordar - aunque más se usa el vocablo Mahnmal - sitio monitorio - que mejor define el compromiso de alerta hacia los vivos. Ahora que está aquí, reconociendo la dimensión del crimen, se podría terminar diciendo que no hubiese nada más visible en la ciudad de Berlín que la ausencia de un monumento al holocausto.

Iris Fuchs
Arquitecta de Berlin, reside actualmente en esa ciudad, realiza su tesis de doctorado sobre "Las politicas de vivienda en el Peru 1970-1980".